domingo, 27 de julio de 2014

La chica latina que sueña con Europa

Llega un momento en el que miras a tu alrededor y ves lo mismo que viste durante todo tu vida. Esta bueno que algunas cosas no hayan cambiado con el pasar de los años; como la familia y los amigos; pero llega un momento en que la vida te pide a gritos un cambio radical. No se si será el hecho de que estoy en una etapa la cual esta llena de cambios o el hecho de que siempre quise estar cambiando: cambiando de ambiente, de casa, de gente tóxica, hasta de país o provincia en su defecto. Muchos piensan que Buenos Aires es la ciudad ideal, el lugar donde se cumplen todos los sueños pero no es mi caso, yo no veo la hora de salir de aca (eso no quiere decir que no me guste o que odie mi provincia o mi país, de hecho estoy orgullosa de haber nacido en esta nación la cual amo profundamente con sus virtudes y defectos)
Por un lado es triste saber que faltan 5 o 6 años para terminar de estudiar esta carrera que tanto amo, también es triste el hecho de que posiblemente no esté trabajando de lo que mas deseo y tal vez lo haga en un rango menor de la profesión por así decirlo, pero se que todo se empieza desde lo mas bajo y se van subiendo los escalones uno por uno a su debido tiempo. Pero mientras tanto disfrutaré estos años para crecer y aprender mas como persona y replantearme que quiero para mi vida. 
Cada día que este arriba del colectivo yendo hacia la universidad pensaré en que otro día mas de vida es otro día mas cerca de cumplir este sueño y alcanzar todas mis metas, aunque los días se tornen grises y no tenga ganas de hacer nada y lo único que pueda sanarme sea la música (como lo hizo siempre) o algún abrazo o palabra de aliento de un ser querido. 
Tengo todo lo que una persona mentalmente sana puede tener, pero sentimentalmente tal vez me falta algo, algo mas fuerte que el amor que recibo a diario de amigos y familia. 
Tal vez me faltan años y momentos por vivir, pero lo que no me falta son sueños y ganas de cumplir todas mis metas.
Tengo que cumplir mi sueño y el de otra persona que nunca pudo cumplirlo. Hacelo por ella

El diario de Ana Frank, 5/4/1944